Resumen
Este ensayo explora la relación entre el arte votivo, la intimidad piadosa y la propaganda monárquica a través de una pintura singular, popularmente denominada Los cinco santos, pintada por Vicente Palmaroli en 1862 para el rey Francisco de Asís. El artista, que tuvo lazos privilegiados con la Corona, envió su pintura a la Exposición Nacional de aquel año, donde tuvo gran éxito. El estudio tiene en cuenta factores formales, religiosos e ideológicos. El artículo concluye con el argumento de que, si bien la pintura ha sido clasificada como una sacra conversazione, funciona como una conversation piece. Los santos parecen preocupados por Alfonso, príncipe de Asturias, como si fueran seres históricos
