Resumen
Lo más llamativo de la habitación en la que hablamos con Fernando Savater en su casa de Madrid no son los magníficos libros que la cubren, como cabría esperar, sino los cuadros y las fotografías. Todas interesantes y con un comentario sabroso. Aquí aparece Savater con Luis Rosales y con Borges. Mas allá un grabado de Lester Pigot
