Resumen
Creado a instancias de Felipe II, y destinado a formar las futuras voces del coro de la Capilla palatina, el Real Colegio de niños cantores fue uno de los más prestigiosos y codiciados centros de enseñanza musical de la España moderna. Las rigurosas normas que regían este férreo internado, el exigente modelo de enseñanza que se aplicaba a los colegiales, y los exhaustivos ensayos con el coro principal de la Real Capilla les garantizaba un excelente bagaje musical y, sobre todo, un puesto en el seno de la institución regia o de las principales capillas musicales del Reino. Las mujeres estaban excluidas del coro, como sucedía aún en el siglo XVIII, salvo contadísimas excepciones
