Resumen
La insurrección de las colonias inglesas en América del Norte fue seguida en España con atención, dividiéndose la opinión de los gobernantes entre quienes querían apoyarlas, y los que preferían esperar. Pese a que los contactos directos no sirvieron para obtener buenos resultados, la influencia de aquellos sucesos hizo reflexionar sobre el porvenir de los propios territorios y el papel que el nuevo Estado iba a desempeñar en América
