Resumen
Frente a la creencia popular, la Reina Juana I nunca residió en el Monasterio de Santa Clara de Tordesillas. Vivió en el cercano palacio, hoy desaparecido, y su relación con la comunidad de religiosas fue escasa, a pesar de que allí se depositaron los restos de Felipe "el Hermoso". Apenas se documentan intervenciones a cargo de Doña Juana y, sólo después de su muerte, el Monasterio recibió algunos objetos litúrgicos prevenientes de su tesoro
